EXPOSICION ITINERANTE
Botánicas
Colección José Luis Soler
Comisariado:
Colección José Luis Soler
Información técnica:
157 fotografías
Para más información:
Ana Berruguete
Directora de exposiciones
ana.berruguete@lafabrica.com
Karl Blossfeldt, Imogen Cunningham, Hans-Peter Feldmann, Jonas Mekas, Alessandra Spranzi, Pierre Verger, Juan del Junco, Albert Renger-Patzsch, Mathieu Mercier, Jochen Lempert, Eikoh Hosoe
La representación de plantas o formas naturales ha sido una constante dentro de la historia del arte, siendo numerosos los artistas que, desde diferentes miradas –ya sea a partir del interés por la botánica, la fotografía objetiva o las prácticas de archivo–, han puesto su atención en ellas. Esta exposición, entendida como un jardín, presenta toda una serie de ficciones sobre el mundo vegetal a partir de una selección de obras de la Colección José Luis Soler, que dan forma a la realidad de las flores y plantas más allá de su condición natural para devenir un relato científico, ornamental, crítico o estético.
El tratamiento esencialmente estético con las fotografías de Imogen Cunningham o Eikoh Hosoe, la vivacidad cercana a lo kitsch de las de Hans-Peter Feldmann, la asociación simbólica de la flor en decadencia con el erotismo sugerida por Nobuyoshi Araki, o la deconstrucción cromática de Mathieu Mercier en sus pantones florales. Las fotografías de Karl Blossfeldt o Albert Renger-Patzsch utilizan el dispositivo fotográfico desde un punto de
vista analítico, influenciadas por las representaciones de la naturaleza propias del ámbito científico.
Otros relatos visuales, como los de Jochen Lempert o Jonas Mekas, funcionan a modo de narraciones fragmentadas atravesadas por una visión altamente personal que, en el caso del primero, llega a rozar la abstracción. Otras propuestas, sin embargo, abordan esta interpretación de lo natural mediante la alteración del significante: los collages de Alessandra Spranzi o las fotografías de Thomas Ruff.
El recurrente plano frontal descriptivo, que aísla a la flor y la planta de su contexto circundante, es el denominador común en el subconsciente compositivo de los artistas presentados; un juego de repetición formal que acaba diluyendo tiempos y estéticas para generar un vergel interior en diálogo con el arte.